Tratamiento primario, secundario y terciario: ¿Cómo funcionan realmente estos tres pilares del saneamiento?
El tratamiento de aguas residuales es un proceso complejo que se apoya en tres grandes etapas: tratamiento primario, tratamiento secundario y tratamiento terciario. Aunque suenen técnicos, cada uno tiene un propósito claro y complementario. Entenderlos ayuda a valorar por qué estos procesos son esenciales para proteger la salud humana, los ecosistemas y cumplir normativas sanitarias.
¿Qué ocurre en el tratamiento primario? La etapa donde “separa lo visible de lo invisible”
El tratamiento primario se encarga principalmente de remover los contaminantes sólidos y parte del material orgánico sedimentable. Es una fase física y mecánica.
Procesos clave del tratamiento primario
- Rejas y cribas
Aquí se atrapan los sólidos grandes: plásticos, ramas, bolsas, trapos y residuos arrastrados por el drenaje. - Desarenado
Se eliminan arenas y partículas minerales para evitar abrasión en equipos posteriores. - Desengrasado
Se retiran aceites y grasas flotantes mediante aireación suave o skimmers. - Sedimentación primaria
Las partículas más pesadas se depositan en el fondo formando los llamados lodos primarios.
Beneficios directos de esta etapa
- Reduce entre 40–60% de los sólidos suspendidos.
- Disminuye la carga orgánica (DBO y DQO) antes del proceso biológico.
- Protege los equipos de etapas más avanzadas.
Tratamiento secundario: el corazón biológico del saneamiento
Una vez que el agua ha sido “pre-limpiada”, entra en la fase más importante: el tratamiento secundario, donde microorganismos realizan la degradación de la materia orgánica disuelta.
¿Qué sucede realmente aquí?
Los microorganismos consumen la materia orgánica como alimento. Se reproducen, floculan y forman lodos biológicos que luego pueden separarse del agua.
Métodos del tratamiento secundario
- Lodos activados
Es el sistema más común. Utiliza aireación mecánica o difusa para suministrar oxígeno a las bacterias aerobias. - Filtros percoladores
El agua pasa a través de un lecho donde se desarrolla una biopelícula encargada de degradar la materia orgánica. - Biorreactores de membrana (MBR)
Combinan biología con filtración avanzada, logrando agua de muy alta calidad. - Lagunas y humedales artificiales
Sistemas naturales que utilizan plantas, bacterias y procesos de sedimentación.
Tratamiento terciario: la etapa que perfecciona y pule el agua tratada
Cuando se requiere un nivel superior de depuración, el tratamiento terciario permite eliminar nutrientes, microcontaminantes, patógenos y compuestos difíciles de remover.
Procesos comunes en el tratamiento terciario
- Filtración avanzada: arena, carbón activado, membranas.
- Desinfección: cloro, UV, ozono.
- Remoción de nutrientes: nitrógeno y fósforo por vía biológica o química.
- Adsorción: eliminación de compuestos orgánicos complejos.
¿Por qué esta etapa es indispensable hoy?
- Las normativas ambientales son cada vez más estrictas.
- Muchos cuerpos de agua necesitan protecciones adicionales.
- Industrias requieren agua de reuso para procesos internos.
Conclusión: un camino en tres fases que asegura agua más limpia
El tratamiento primario, secundario y terciario no compiten entre sí; funcionan como una cadena de protección. Cada etapa refuerza a la siguiente y garantiza que el agua residual se transforme en un recurso apto para descarga, riego o incluso reuso industrial.
